Kathryn Dwyer Sullivan

Nuestra EVA espacial

«Pelo castaño, ojos verdes, 1,67 m de altura y 68 kg de peso», así describe la ficha oficial de la NASA a la primera mujer de la historia que caminó por el espacio.

Kathryn Dwyer Sullivan nació el 3 de octubre de 1951 en Paterson (New Jersey). Su padre, ingeniero aeroespacial, transmitió a su hija el entusiasmo por todo lo relacionado con el Cosmos. Pero hete aquí que la joven Kathryn decidió poner los pies en la Tierra y estudiar Geología en la Universidad de California, licenciándose con honores en 1973. Cinco años más tarde, en las frías y viejas tierras de Nueva Escocia (Canadá), consiguió su doctorado por la Universidad de Dalhousie. Durante sus estudios en Canadá, Sullivan participó activamente en una serie de expediciones oceanográficas sobre la dorsal Atlántica y el Océano Pacífico.

En el verano de 1979, la Dra. Sullivan dio un giro copernicano a su carrera, cambiando las turbulentas aguas marinas por el atronador silencio espacial. Tarde o temprano, uno regresa a la infancia. Ya convertida en una aventajada astronauta de la NASA, se embarcó en el Transbordador Espacial Challenger para vivir su primera misión espacial.

 

Con 33 años recién cumplidos, el 11 de octubre de 1984, Kathryn Dwyer Sullivan hizo historia: fue la primera mujer en realizar una EVA (Actividad Extra-Vehicular). Junto a su compañero, David Leetsma, caminaron durante tres horas y media por el ingrávido espacio para mostrar al mundo que el Challenger podía repostar en órbita. 

 

Kathryn Sullivan protagonizó dos vuelos espaciales más. En abril de 1990, en el Transbordador Espacial Discovery, contribuyó al despliegue del telescopio Hubble, el ojo humano más allá de la atmósfera terrestre.

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Dos años más tarde, en abril de 1992, Sullivan fue nombrada comandante del Laboratorio Atmosférico de Aplicaciones y Ciencias, ubicado en el módulo de carga del Transbordador Espacial Atlantis. Desde allí dirigió 12 experimentos científicos para escudriñar la atmósfera de la Tierra.

Tras contar en su haber con 532 horas en el espacio, Kathryn Sullivan abandona definitivamente la Nasa en 1993 para ocupar cargos de relevancia en diferentes instituciones científicas. En el año 2011, el senado de los Estados Unidos ratifica -por unanimidad- la propuesta del presidente Barack Obama de nombrar a la Dra. Sullivan con el cargo de Subsecretaria de Comercio para la Observación y Predicción Ambiental, así como Administradora Adjunta de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). La geóloga consigue aunar Tierra, Mar y Aire bajo el ala de una gran responsabilidad política.

En el año 2017, cesa de los cargos públicos y se permite una vida dedicada a la divulgación científica. Pero aún le quedaba una hazaña más para sorprender al mundo. En junio de 2020, 36 años después de la caminata espacial, Sullivan se convierte en la primera mujer en llegar al Challenger Deep, el punto más profundo de la Tierra, ubicado a casi 11,000 m de profundidad en el Pacífico Sur.

 

Kathryn D. Sullivan ha llevado una vida de altibajos, en el sentido más literal de la palabra. Es lo que tiene ser una mujer de altos vuelos y honda sabiduría.

Texto: Rosa María Mateos

Ilustración: Nivola Uyá

El ruido de sus pasos por el espacio seguirá deambulando por los confines del Universo

Kathryn Dwyer Sullivan (1951)